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Si al leer el título de esta entrada te sientes algo incrédulo(a), es momento de que te platiquemos del “Efecto Compuesto”, un principio de Darren Hardy que destaca la importancia de los pequeños pasos para alcanzar tus objetivos y obtener el éxito que te mereces.

El Efecto Compuesto

El propio Hardy lo explica con palitos y bolitas para que entendamos más fácil:

Si un día nos propusieran darnos 3 millones de dólares inmediatamente o un centavo cuyo valor se duplique durante 31 días, seguramente muchos escogeremos los  3 millones debido a que es una recompensa inmediata.

Lo que estamos ignorando por completo es que el centavo, después de los 31 días mencionados, se convertiría en 10 millones de dólares!!!!!.

Sí, a veces las acciones más pequeñas, realizadas correctamente y de manera constante, nos darán mejores resultados que si nos lanzamos por todas las canicas sin medir las consecuencias.

¿Cómo aplicar el efecto compuesto en nuestro día a día?

Lo primero que debemos de saber es que, obviamente, los resultados no son inmediatos.

Deberemos ser constantes y darle tiempo a las metas para que lleguen. Lo segundo es más fácil, por lo menos en el papel, y se trata de notar cómo cada decisión que tomamos, por más pequeña que parezca, puede tener grandes y maravillosos efectos.

Las elecciones

Diariamente tomamos montones y montones de elecciones y no nos damos cuenta; por lo que, al tomar conciencia de esto, notaremos la importancia de saber y decidir cuánto tiempo trabajamos, cuánto tiempo estamos en el celular o hasta cuánto tardaremos al bañarnos.

Cuando nos demos cuenta de esto, podremos elegir dichos tiempos y seremos responsables de nuestras acciones. Siendo conscientes de cada una de nuestras elecciones y aplicándolas en cada cosa que hacemos, logrará que se conviertan, con el paso del tiempo, en hábitos.

Lee: Cómo crear hábitos en 2 minutos

Los hábitos

Vienen en todos los tamaños y colores, y podemos tener unos buenos y otros malos.

Lo importante aquí es detectarlos y, una vez que tengamos identificados a los que nos frenan, convertirlos en positivos para que sumen en lugar de restar.

Claro, habrá hábitos negativos que tendremos que eliminar lentamente, pero te aseguramos que todos tenemos muchos que podemos quitar de golpe. OJO, darnos una pequeña recompensa (por ejemplo, una golosina cuando logramos eliminar el mal hábito de estar en el celular tres horas al día) permitirá a nuestra mente a ver el lado positivo de hacerlo y nos ayudará a generar el impulso que necesitamos.

El impulso

Para que nuestras elecciones sean las correctas y nuestros hábitos sean positivos, debemos tener un impulso que nos eche porras.

Éste se construye cuando nuestra rutina diaria está perfectamente definida y tenemos identificadas las actividades que debemos realizar sí o sí en nuestro día a día.

Si una rutina no nos convence, sólo hay que cambiarla y para esto, Hardy aconseja llevar un registro diario, semanal y mensual, de nuestros hábitos y elecciones. Cuando lo logremos, notaremos cómo el impulso que creamos es el mismo que nos obliga a que no pase un día sin que demos nuestros pequeños pasos hacia adelante. Y claro, este impulso se puede complementar con las influencias.

Las influencias

Nuestro entorno es muy importante para lograr el éxito, por lo que deberemos aprender a controlarlo. Protejámonos de la información basura, controlando lo que vemos en la TV o en nuestras redes sociales.

  • Controlemos nuestro tiempo y decidamos escuchar un audio libro mientras estamos estancados en el tráfico.
  • Controlemos a las personas que nos rodean y busquemos relaciones que aporten y nos ayuden a llegar a nuestras metas.
  • Controlemos nuestro tiempo en familia, dándonos cuenta que es mejor calidad que cantidad.
  • Controlemos incluso los lugares donde desarrollamos nuestras actividades, manteniéndolos limpios y agradables.

El control nos ayudará a obtener una aceleración para superar nuestros obstáculos.

La aceleración

El último punto de Hardy y tal vez el más importante: no rendirnos cuando las cosas no salen bien. Aun cuando apliquemos correctamente el Efecto Compuesto.

Encontraremos problemas y habrá momentos en los que buscaremos tirar la toalla.

Poner más esfuerzo y dedicación a eso que se nos dificulta, sin bajar los brazos, es la enorme diferencia entre las personas que alcanzan el éxito y las que no y, por lo mismo, entre aquellos(as) “Promedio” y los pocos que resultan “Extraordinarios”.

Como notarás, el Efecto Compuesto busca que las pequeñas decisiones se transformen en grandes logros.

Cada decisión correcta que tomes y mantengas, se irá haciendo hábito. La suma de estos hábitos tendrá como resultado, a mediano y largo plazo, un éxito que se sentirá mejor y será más grande, pues lo construiste paso por paso, con bases sólidas y planificadas.

¿Cuál será tu próxima elección después de leer esto?

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